domingo, 16 de agosto de 2026
México

Donald Trump intensifica presiones sobre Irán por el control del estrecho

El expresidente estadounidense Donald Trump ha declarado que el estrecho de Ormuz debería estar bajo su control, endureciendo su postura económica contra Teherán.

Redacción El Despertador
Foto: jornada.com.mx

El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado su retórica contra Irán al declarar que el estrecho de Ormuz es de su propiedad, una postura que ha sido acompañada por el anuncio de nuevas medidas de guerra económica y financiera contra la nación persa. Estas declaraciones, vertidas en el contexto de su actual campaña electoral, buscan redefinir la política exterior estadounidense en una de las rutas marítimas más estratégicas para el comercio global de hidrocarburos.

La propuesta de Trump implica un endurecimiento significativo de las sanciones existentes, buscando estrangular las fuentes de ingresos de Teherán mediante un bloqueo financiero más severo. Según miembros de su equipo de campaña, esta estrategia pretende forzar una renegociación de los tratados internacionales vigentes, bajo la premisa de garantizar la seguridad energética global mediante un control directo y unilateral de las aguas internacionales del Golfo Pérsico.

Desde la perspectiva de la geopolítica mexicana, este tipo de tensiones generan incertidumbre en los mercados energéticos globales. La Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Energía observan con cautela cómo estos conflictos podrían impactar la estabilidad de los precios del petróleo, un factor determinante para las finanzas públicas de México y la operatividad de PEMEX en el mercado internacional.

Analistas internacionales advierten que la retórica de propiedad sobre rutas marítimas internacionales contraviene los marcos de derecho internacional marítimo, lo que podría derivar en una escalada de tensiones diplomáticas y militares en la región. Mientras tanto, los mercados financieros globales han reaccionado con volatilidad ante la posibilidad de una interrupción en el flujo de crudo que atraviesa dicho estrecho.

El gobierno mexicano, a través de sus canales diplomáticos, se mantiene a la espera de mayores detalles sobre cómo estas medidas podrían afectar el comercio bilateral y la seguridad en las cadenas de suministro. La postura de México continúa siendo la de abogar por la resolución pacífica de controversias y el respeto irrestricto al derecho internacional en las rutas de navegación comercial.

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