jueves, 8 de octubre de 2026
México

Fiscalía de Estados Unidos imputa a Nicolás Maduro por presunta tortura

Autoridades judiciales estadounidenses presentaron nuevas acusaciones contra Nicolás Maduro y Cilia Flores por violaciones graves a los derechos humanos.

Redacción El Despertador
Foto: eleconomista.com.mx

La Fiscalía de Estados Unidos formalizó este jueves una nueva acusación penal contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, señalándolos por su presunta participación en actos de tortura y violaciones sistemáticas a los derechos humanos en Venezuela. Este movimiento judicial refuerza la presión internacional sobre el gobierno venezolano, al vincular directamente a la pareja presidencial con prácticas de coerción y tratos crueles documentados durante los últimos años por organismos internacionales.

La acusación, presentada ante una corte federal, detalla una serie de eventos donde se habrían utilizado estructuras estatales para amedrentar a opositores y disidentes. Según la narrativa del documento judicial, las acciones no se habrían limitado a la represión política, sino que habrían escalado hacia métodos de tortura física y psicológica, supervisados presuntamente por el núcleo cercano al mandatario. Este proceso se suma a los expedientes previos que ya mantiene el Departamento de Justicia estadounidense contra varios altos funcionarios del gobierno venezolano.

En México, la Secretaría de Relaciones Exteriores mantiene una postura de seguimiento puntual a los procesos judiciales internacionales que involucran a figuras de alto perfil en la región. Aunque el país se rige bajo los principios constitucionales de no intervención y autodeterminación de los pueblos, la administración federal ha reiterado en diversos foros la importancia de garantizar el respeto a los derechos humanos y el debido proceso en cualquier nación del continente.

Especialistas en derecho internacional señalan que esta nueva imputación podría complicar aún más las relaciones diplomáticas entre Caracas y Washington. A pesar de que los acusados no se encuentran bajo custodia estadounidense, la orden de aprehensión internacional limita significativamente su movilidad y capacidad de realizar viajes oficiales a países que mantienen tratados de extradición con Estados Unidos. Por el momento, el equipo de defensa de los señalados no ha emitido una declaración formal sobre el fondo de estas nuevas imputaciones.

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